viernes, 26 de marzo de 2010

Por qué es necesario comer bien durante la adolescencia ...

La adolescencia es una etapa de la vida especialmente complicada por los continuos y rápidos cambios físicos y psicológicos que tienen lugar y que requieren una especial atención desde un punto de vista nutricional.


El rápido crecimiento y desarrollo físico e intelectual junto con la mayor actividad física y deportiva que se lleva a cabo en esta etapa hacen que aumenten las necesidades energéticas y nutricionales del organismo que quedan satisfechas con una alimentación adecuada.


La importancia de la alimentación es tal que puede condicionar el desarrollo y estado de salud del adolescente al mismo tiempo que puede evitar graves trastornos alimentarios como obesidad, anorexia y bulimia nerviosas que en muchos casos pueden verse desencadenados por hábitos alimentarios inadecuados.


Por todo esto, es fundamental orientar al adolescente acerca de cuáles son los hábitos alimentarios adecuados, qué debe comer y en qué cantidad y cuántas comidas debe realizar.

En definitiva, es necesario que el adolescente comprenda que para estar sano, hace falta llevar una dieta sana, variada y equilibrada.

miércoles, 24 de marzo de 2010

3 razones para no perderte el desayuno!

Por un segundo piensas… “Mejor no desayunamos, ya no da tiempo. De paso me sirve para adelgazar”. ¡Gran error! mencionaremos 3 razones para que no te pierdas nunca de un delicioso desayuno.
1. Empieza bien el día. El desayuno te brinda la energía necesaria para iniciar las labores del día y hasta puede influir en tu estado de ánimo. Si no le das desayuno a tu cuerpo, es como si pretendieras arrancar tu auto sin ponerle gasolina. Tal vez pueda ayudarte a llegar a donde necesitas con lo que le queda del día anterior, pero sin duda se agotará y se sentirá mal. Y si los adultos necesitan el desayuno, los niños y los adolescentes lo necesitan aún más, pues en la etapa del crecimiento, su cuerpo gasta mucha energía.


2. Eficiente y productivo. Muchas personas evitan el desayuno para dormir un poco más y así sentirse descansados, o para llegar a tiempo a la escuela o al trabajo y ser más productivos. Pero sucede lo contrario. Al no comer, tus energías se agotan más rápido y tu capacidad también, y finalmente tardas más tiempo haciendo tu trabajo. Y la capacidad de concentración de los niños en la escuela disminuye cuando no se han alimentado bien. En cambio, con el cuerpo energizado gracias a un desayuno saludable, eres mucho más productivo y te rinden más las actividades diarias. El desayuno restituye el azúcar en tu sangre (glucosa), que es una de las fuentes de energía para el cerebro. Finalmente, ¿en dónde están la eficiencia y la productividad? En el desayuno, por supuesto.


3. Te ayuda a perder peso. Ayunar no es bueno para tu dieta de reducción. Al saltarte el desayuno, tienes más probabilidades de aumentar de peso, que de adelgazar. ¿Por qué? Por un lado, cuando no desayunas, lo más seguro es que te de más hambre durante la mañana y termines comiendo algo que no debes, o que comas más de lo debido a la hora del almuerzo. El desayunar te ayuda a controlar el hambre durante el día.

El desayuno puede convertirse en la clave para iniciar el día bien y con alegría!

martes, 23 de marzo de 2010

Comer sano: trucos y consejos para seguir una alimentación sana

Uno de los principales problemas tanto para hacer dieta como para poder disfrutar de una vida sana y saludable, es la de seguir una alimentación igualmente sana y equilibrada.

Comer sano es algo que casi se convierte en una cuestión a tener en cuenta, sobretodo cuando padecemos alguna enfermedad cardiovascular, debemos perder peso, o porque queremos alimentarnos de una forma mucho más sana.


Por este motivo, sabemos que comer sano puede no ser una opción fácil a seguir, ya que si estábamos acostumbrados/a a comer cualquier cosa, puede resultarnos una idea algo difícil de seguir.No obstante, existen una serie de trucos y consejos básicos que pueden ayudarte a saber cómo comer sano.


Trucos y consejos para comer sano


  • Trata de comer despacio y de disfrutar de la comida, masticando bien los alimentos.

  • Reparte las comidas y la ingesta diaria en 4 o 5 comidas, tratando de desayunar lo suficiente, almorzar convenientemente y cenar no muy fuerte.

  • Respeta los horarios en los que te “toca” comer y trata de no saltarlos.
  • Toma mucha agua (para ayudar a que nuestro organismo elimine aquello que no necesita), y no tomes mucha sal, o bien optar por aquellas con bajo contenido en sodio.

  • Cocina alimentos asados o a la plancha, preferiblemente acompañados con guarniciones de verduras u hortalizas.